Sentir sin tocar
- Doménica Cabrera

- 11 ene 2022
- 3 min de lectura
El haber regresado a mis clases de la universidad de forma presencial me ayudó a darme cuenta de lo mucho que me gusta establecer contacto físico con las personas que me rodean, contacto que puede partir de dar abrazos, un par de besos o un simple apretón de manos.
Pero el darme cuenta de eso me hizo pensar en cómo fue que terminé siendo así si provengo de una familia que no acostumbra expresar sus sentimientos y que prefiere no tener contacto físico (ni siquiera entre nosotros), entonces recordé que fue por una amiga del Kínder que, en pocas palabras, me enseñó a abrazar.
Y por mucho que me gustaría hablar de toda esa experiencia, este blog no se trata de eso. En el mundo existen muchas personas que, al igual que mi familia, prefieren no establecer contacto físico con otros; de hecho, esa aversión podría incluso terminar en una fobia conocida como hafefobia.
Los expertos definen a la hafefobia como el miedo irracional a tocar o ser tocado por algo o alguien. Seguramente estarán pensando que esta fobia nació con la pandemia por Covid 19, pero se equivocan, esta fobia existía y ha sido estudiada mucho tiempo antes de que la pandemia llegara, aunque se ha popularizado y visibilizado más gracias al Covid 19.
Me gustaría poder proporcionarles un número aproximado de las personas que la padecían en Ecuador antes del 2020, lastimosamente no era una condición muy estudiada dentro del país; sin embargo, para que puedan hacerse una idea, se calcula que solo en España, aproximadamente dos millones de personas la padecían antes de la pandemia.
Considerando que durante el 2019 España contaba con una población de 47.13 millones de habitantes, estamos hablando de que el 4.24% de ellos padecían hafefobia.
Durante todo el 2020 e inicios de 2021, mis amigos José Zhunio, David Contreras, Viviana Cabrera, Josseline Cabrera y yo nos dedicamos a investigar los casos de hafefobia que se estaban presentando en el país (específicamente en las provincias de Azuay, Cañar, Imbabura, Loja, Pichincha, Guayas, El Oro y Sucumbíos) como consecuencia de la pandemia por Covid 19.
La investigación contó con una muestra de 348 personas con edades que oscilaban entre 15 y 86 años, y a pesar de que sus resultados no pueden ser generalizables por no poseer una muestra de 384 personas como se esperaría en estas investigaciones, los resultados obtenidos fueron muy interesantes.
Para poder identificar si el miedo que las personas estaban experimentando se trataba de hafefobia se utilizó el inventario de miedos de Sosa, este inventario cuenta con una escala que evalúa miedos específicos y miedos sociales en 162 ítems, de los cuales seleccionamos y adaptamos 24 ítems que tenían relación con la pandemia.
Después de segmentar los ítems del miedo los analizamos en relación a las otras variables de nuestra investigación, lo que nos mostró que el 3% de los participantes experimentaban miedos a un nivel fóbico, en especial en el caso de los miedos sociales, es decir, aquellos que estaban más relacionados a establecer contacto físico con otras personas.
Sin embargo, dentro de los miedos sociales hallamos que los menos intensos fueron los que implicaban interactuar de forma física con sus padres, mientras que los relacionados a salir de casa o relacionarse con personas ajenas al núcleo familiar estuvieron dentro del porcentaje de ítems más temidos.
Muchas de las hipótesis que planteamos llegaron a confirmarse parcialmente, esto debido a que los ítems relacionados al contacto físico dentro del núcleo familiar segmentaron un poco los porcentajes de los miedos sociales.
En el caso de los miedos específicos, no todos sus resultados fueron estadísticamente significativos porque la encuesta se aplicó a mediados de enero 2021, momento en el que la situación estaba un poco más controlada y las personas ya estaban más acostumbradas a convivir con el virus.
Creo que en el contexto de la pandemia es muy normal llegar a experimentar un poco de hafefobia, pero me gustaría conocer un poco de sus experiencias.
¿La han sentido alguna vez?





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