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La búsqueda de un sueño de placer

  • Foto del escritor: Doménica Cabrera
    Doménica Cabrera
  • 14 may 2022
  • 13 min de lectura

Actualizado: 18 jun 2023

Con el paso de los años hemos aprendido a diferenciar lo que está mal y lo que está bien, aprendimos a odiar villanos y admirar a nuestros héroes, pero ¿quién decide cuál es cuál? ¿Y si lo que entendemos como “malo” también es lo que deseamos? Hay quienes dicen que, en una ocasión, aquello que era considerado como bueno y malo se fusionaron para convertirse en uno solo, gracias al sueño de una joven. Nuestra historia comienza en un reino llamado Cuenca que, en lugar de ser muy lejano, era más bien olvidado e ignorado por los otros reinos de la región. Era un lugar pequeño y lleno de puritanos, aunque algunos preferimos llamarlos “mojigatos” o “curuchupas” que, para aquellos que no lo sepan, son personas que poseen una religiosidad y moralidad exagerada, que hace que se escandalicen fácilmente, a pesar de que su vida privada dé mucho de qué hablar. Se dice que en el reino vivía una joven y hermosa mujer llamada Paola Sánchez, y que al igual que cualquiera de nosotros tenía un sueño, pero ella no era como el resto de habitantes y en su interior guardaba un secreto. Desde muy chica adquirió un gusto particular por la sensualidad y el erotismo e impulsada por su amor a la actuación y el teatro, decidió que quería fundar un cabaret. Sin embargo, en un lugar tan pequeño como este, las apariencias importan mucho y aunque Paola ya les había perdido el miedo, sabía que el camino para convertir su sueño en una realidad estaría lleno de obstáculos. Y si la historia queremos comprender, hay ciertos datos que debemos conocer.


Religiosidad

Si caminas por las calles adoquinadas del reino es muy probable que llegues a encontrarte con una o varias iglesias, algo completamente entendible si recordamos que hablamos de una población muy religiosa, marcada especialmente por el catolicismo y quizás ese es uno de los mayores retos a los que Paola se enfrentará para poder volver realidad su sueño. Es importante aclarar que el verdadero problema no es la religión o la iglesia católica, sino la moralidad exagerada y sobreactuada de los habitantes que utilizan a la iglesia como una excusa para juzgar o recriminar a otros por sus actos. Como una prueba de esto, Roberto Gallardo, sacerdote-párroco de la Arquidiócesis de Cuenca comentó: “La iglesia en principio no discrimina a nadie, por su esencia y fundamento en Jesucristo, la iglesia está abierta a todos. No tenemos en la puerta un detector de antecedentes morales que niegue el ingreso, quienes discriminan son aquellos que poseen conceptos morales que clasifican a otras personas como indignas de estar en la iglesia”. Sin embargo, también aclaró que, para poder formar parte de la congregación como un miembro o un fiel, es necesario participar del sacramento de reconciliación con Dios y así quedar libres de pecado, lo que además brinda la posibilidad de participar del resto de sacramentos que existen en la iglesia. “En casos concretos como la prostitución, es bien sabido que muchas personas se ven obligadas por diversas situaciones a asumir este tipo de trabajo, por lo que la iglesia cuenta con programas de acompañamiento y acogida para que puedan dejar de ejercer y además ayudar a sus hijos si los tienen”, declaró Roberto.


El curuchupa

Pero si la iglesia no le cierra las puertas a nadie y lo que busca es ayudar a quienes recurren a ella por una nueva vida ¿cuál es el reto? Como la experiencia nos ha enseñado, realmente nada es lo que parece, y aquellos individuos que durante el día se encargan de juzgar a quienes tienen estilos de vida incorrectos a sus ojos, son los mismos que en secreto por las noches dan rienda suelta a sus impulsos y deseos. Para entender mejor la paradoja del curuchupa basta con caminar un poco más por las calles de adoquines, aquellas que nos conducen a centros de oración también pueden guiarnos a tiendas de entretenimiento para adultos (también conocidas como “sex shop”). “Sexylocuras” es probablemente la tienda de este tipo más popular en Cuenca. Una empleada de dicho establecimiento, que ha preferido mantener su identidad en anonimato para no comprometer su trabajo, habla de la realidad del mercado: “Hay clientes de todo tipo, algunos no se complican y simplemente compran lo que desean sin rodeos, pero luego están los que entran a la tienda con miedo de que los descubran o reconozcan. Se acercan como si solo vinieran a preguntar una dirección y curiosamente son los que más artículos compran, además son los que tienen gustos más exóticos, por decirlo de una forma” comentó. Es necesario aclarar que su trabajo no es juzgar o recriminar a los clientes, sabe que la discreción es sumamente importante en su oficio y por lo mismo se limita a vender los productos que el consumidor le solicita, pero eso no evita que el comportamiento de los clientes llame su atención. “Es muy común ver que intentan esconderse o justificar sus compras, casi como si ellos mismos se juzgaran por lo que hacen, por eso yo trato de ser lo más amable posible, después de todo, yo solo vendo los artículos y las vidas privadas de las personas no son mi asunto” dijo.


El pirata

Después de comprender mejor estos dos puntos, ha llegado el momento de conocer al segundo protagonista de esta historia. Se dice que en el reino vivía un pirata, que en lugar de embarcarse en un navío y hacerle frente al océano, se aventuraba en un mar de tejas y adoquines para enfrentarse a monstruos que atormentan los pensamientos de las personas. Adrián Molina es un psicólogo cuencano que montaba shows de despedidas de solteras interpretando el papel del capitán Jack Sparrow, siempre procurando un enfoque distinto para apartarse de la vulgaridad y brindar un espectáculo más artístico. El tesoro que buscaba Adrián era precisamente el sueño de Paola y quizás esa fue la razón por la que el destino, en un giro caprichoso, decidió que sus caminos se juntaran. Con el paso del tiempo Paola se sumó a varios proyectos de Adrián. Hace aproximadamente tres años han montado shows de despedidas de solteras y desarrollado proyectos educativos para jóvenes, siempre valiéndose del arte y la actuación para transmitir su mensaje. “Los shows nos demostraron que en la sensualidad existía un mercado que no había sido explotado correctamente, si se lo explotaba siempre era al extremo de la prostitución o actos de mal gusto como strippers que te tratan como un objeto”, afirmó Adrián. “Sin duda la pandemia fue el detonante de todo. Antes nos iba muy bien con los talleres educativos, pero cuando inició la cuarentena tuvimos que detenernos sin saber cuándo podríamos volver, entonces surgió la necesidad de hacer algo y decidimos crear un espectáculo para parejas o amigos que estén dispuestos a aprender y disfrutar de un momento lleno de sensualidad y arte”, añadió Paola.


El cabaret

A menudo cuando escuchamos la palabra “cabaret” varias ideas recorren por nuestra mente y sin duda alguna, lo más común es pensar directamente en la prostitución y terminamos relacionando el concepto de cabaret con sexo servidoras o servidores, dependiendo el caso. El mundo del erotismo y de la sexualidad es tan amplio que en ocasiones podemos llegar a malinterpretar o confundir ciertos términos y conceptos, por fortuna, existen personas que han dedicado gran parte de su vida a estudiar esta rama de la naturaleza humana para ayudarnos a comprender mejor y a disfrutar el mundo de la sexualidad. Estos profesionales son una suerte de guías espirituales, cumplen un rol muy similar al de un hada madrina que con paciencia y amabilidad nos ayudan a convertir nuestros sueños en realidades. Silvia Guevara es una doctora cuencana especializada en sexología que, a pesar de haber cambiado de reino, ha sabido valerse de la magia de la tecnología para seguir guiando a cuencanos y habitantes de otros reinos lejanos que acuden a ella en busca de ayuda. “Un cabaret no es igual a un prostíbulo, en un cabaret no se vende ningún servicio sexual, lo que se vende es un espectáculo para hombres y mujeres, se utiliza el recurso de la danza y el teatro para deleitar a su público. Uno acude a un cabaret para poder admirar y disfrutar de la sexualidad y del erotismo expresados de forma artísticamente en la ambientación del espacio, los trajes y el show”, especificó Silvia. A su vez, aclaró que el erotismo es en general una forma de ser y de expresión del ser humano, puede verse reflejado en la forma de hablar, caminar, vestir, bailar y hasta comer que tiene una persona; tiene una estrecha relación con lo que nos parece seductor y con cómo nos gusta ser o desenvolvernos, pero no porque algo sea erótico tiene que existir la presencia de un deseo o relación física o coital. Todos podemos desarrollar ideas o conceptos distintos sobre lo que es o no erótico, todo dependerá de nuestros gustos, carácter y de nuestra experiencia con la sociedad, por eso puede ser muy complicado ofrecer una presentación que agrade a todo el público. El objetivo de un cabaret es combinar múltiples estímulos como luces, música, colores, vestuarios, accesorios e incluso alimentos para ofrecer una experiencia placentera a la mayor parte del público.


El Burlesque

Tras haber realizado varios proyectos educativos y enfrentarse a la necesidad de sobrevivir a la crisis provocada por la pandemia, Paola y Adrián deciden que el objetivo de su show no será únicamente el proporcionar una experiencia placentera, el show debe educar para dejar de ver al erotismo y a la sensualidad como algo de lo que deberíamos avergonzarnos y más bien, aprender a disfrutar y sacarle provecho a ese lado de nuestra naturaleza. Con ese objetivo claro, nace El Burlesque, un nombre que, aunque puede llegar a sonar como “burdel” en realidad hace referencia a la palabra burla, en parte porque al tener un enfoque y propósito distintos, el sitio rompe con los conceptos previamente establecidos de una manera divertida; lo que ha dado como resultado un nombre bastante apropiado para un verdadero cabaret. Al ser un emprendimiento que todavía está empezando cuenta con dos funciones principales que, a pesar de estar dirigidas a un público masculino y femenino, tienden a transmitir un mensaje más directo para las mujeres. La primera obra es “En busca de la pirata reina”. Empezó como el espectáculo de las despedidas de solteras y terminó convirtiéndose en la precursora de todo el proyecto. En la obra se puede apreciar al capitán Jack Sparrow -un pirata experto y conocedor de tesoros- que nos conduce a ser más conscientes del valor que las mujeres tienen y las hace cuestionarse sobre el porqué permiten que un hombre les haga creer lo contrario y que no vea el tesoro que realmente son. La segunda obra se llama “Mucha mujer”, en ella conocemos a Lilith, una mujer poderosa que nos cuenta todo el proceso de deconstrucción por el que tuvo que pasar para poder convertirse en la mujer que es ahora; el mensaje principal de la obra es ayudar a las mujeres a deshacerse o salir de relaciones en las que son manipuladas o humilladas, haciéndoles entender que no están solas en el proceso y que por muy duro o difícil que parezca, pueden convertirse en mujeres libres y seguras de sí mismas. Lamentablemente la segunda obra aún no ha podido salir a la luz ya que su función de estreno estaba programada para mediados del mes de enero y tuvo que retrasarse por las restricciones gubernamentales dictadas a finales del mes de diciembre de 2020, para evitar contagios de Covid-19. Este es quizás un proyecto muy ambicioso para el que Cuenca no está del todo lista. A tan solo dos cuadras del Parque Calderón -pleno corazón de la ciudad- encontramos el hotel “El Príncipe”, que también es la ubicación actual de El Burlesque. Este está pensado como un espacio dedicado por completo a la sensualidad y al autodescubrimiento. La idea es que todo el espacio sea sugerente e invite a la sensualidad, desde la iluminación y los tonos que se utilicen para la misma, la decoración, las texturas y hasta el menú está pensado para que sea exótico, picante y que se atreva con nuevas combinaciones. También se planea destinar un área del cabaret para la venta de lencería, juguetes sexuales, una pequeña biblioteca erótica e incluso podrán ofertar la posibilidad de hacerse un retrato erótico con un artista capacitado; sin embrago, como ya se mencionó previamente, una de las funciones principales es la de educar; por esa misma razón se ha planificado que además de poder disfrutar del show y las demás atracciones antes mencionadas, se puedan ofrecer talleres. Adrián desea aprovechar su profesión para poder impartir un taller en adición a la obra de piratas, para aprender a buscar y encontrar una pareja funcional, en lugar de empezar una relación con la primera persona que nos parezca atractiva y así poder evitar relaciones destructivas. A su vez, otro taller que estará disponible será uno en el que a base de coreografías enseñarán a explotar el lado erótico que todos tenemos, esto para el deleite personal o para compartirlo con una pareja si así se desea. Cada obra cuenta con ciertas dosis de coqueteo y acciones sugerentes que llaman al erotismo, pero giran principalmente en torno a la idea de promover o impulsar el amor propio, esto es fundamental, ya que como explica la sexóloga Silvia Guevara “para poder gozar de una sexualidad sana o disfrutar de nuestra naturaleza sensual y erótica es necesario que podamos sentirnos cómodos con nosotros mismos, no solo físicamente, sino que también podamos sentirnos a gusto con el tipo de personas que somos. Si en nuestro interior no contamos con ese bienestar, difícilmente vamos a querer asistir a una presentación de cabaret o disfrutar plenamente de una”.


Acogida

“El teatro en general no tiene muy buena acogida en el país, mucho menos en Cuenca y si a eso le sumamos el toque erótico es un poco más complicado, pero las personas que han tenido la oportunidad de asistir a la presentación de los piratas han salido fascinadas”, dijo Paola, acera de la realidad de las presentaciones artísticas. Afortunadamente, los actores cuentan con la compañía de sus familiares que desean apoyarlos y asisten a las presentaciones, además de que cuentan con un círculo de amigos que en su mayoría son artistas y que, por lo mismo, siempre están dispuestos a ayudar en lo que sea necesario. Sin embargo, es importante aclarar que la falta de acogida también se debe en gran parte a la pandemia; no podemos negar que Cuenca no es realmente la ciudad cultural que alega ser y difícilmente le brinda el apoyo suficiente a sus artistas, escritores o músicos, pero la situación actual y las restricciones sanitarias hacen que sea más difícil que una persona pueda asistir a cualquier tipo de presentación.


Temores

El momento de salir a escena a veces puede ser complicado, no solo por los nervios del momento sino también por el entorno en el que está a punto de desarrollarse la obra, en ciertas ocasiones familiares de los artistas acuden ilusionados a ver el show y es difícil mantener la naturalidad de la escena y a la vez hacer participar al público en la obra. Sin duda el representar un papel sumamente sensual frente a tu abuela o coquetear vestido de pirata mientras tus primas te observan puede resultar un tanto abrumador, pero hay cosas que te pueden preocupar y atemorizar más y por periodos de tiempo más largos. En el caso de Paola, el temor más grande que le supone hasta el momento la obra es el sentir que todavía no se ha convertido por completo en el tipo de mujer que representa Lilith, dificultándosele a momentos el darle vida al personaje, razón por la cual se ha visto reducida a lágrimas durante algunos de los ensayos. “Yo creo que Lilith es una mujer super segura y eso es lo que me cuesta a mí como Paola, porque yo tengo muchas inseguridades y ella no. Ella muestra tanta seguridad desde su forma de caminar, hablar o hasta en la manera que tiene de sentarse, incluso si ella cayera, estoy segura de que lo haría como una reina”, afirmó Paola sobre su papel como Lilith. Mientras que para Adrián el miedo más grande al que se enfrenta a es la posible apatía del público, teme que si el cabaret no recibe el apoyo suficiente no pueda ofrecerle al resto de integrantes un espacio sostenible en el que puedan ganar dinero de lo que hacen y que consecuentemente se vean obligados a cerrar.


La puesta en escena

Y si lo que buscamos es destacar un miedo mutuo o compartido, la respuesta sería el interpretar a un personaje sensual, en una puesta en escena se llegan interpretar a personajes felices, enojados, tristes o tontos, que al ser comunes se vuelven personajes más sencillos; sin embargo, interpretar a alguien que debe ser muy sexy es el verdadero reto, esto porque el actor debe dejar de juzgarse internamente y empezar a sentirse así para poder transmitirle esa sensualidad al público. “A veces sirve más concentrarse en lo que tienes que hacer a cada momento que solo intentar sentirte como el personaje. Es más fácil para mí mantenerme pendiente de lo que debo que hacer paso a paso para lograr el carácter y la personalidad seductora de Jack que solo imaginarme a mí mismo como un pirata”, comentó Adrián acerca de su interpretación del capitán Jack Sparrow. La complejidad de este estilo de presentaciones es que, a diferencia del teatro convencional en el que solo se presentan las obras y de cierta forma el actor puede olvidarse de todo lo que está a su alrededor para poder sentir a la escena como algo natural, aquí debe interactuar con el púbico para que ellos también formen parte de la escena; lo que supone un problema si consideramos que al ser algo espontáneo y natural podría cambiar un poco el desarrollo que se había planificado para la obra anteriormente.


¿Cuento o realidad?

Quizás al llegar a este punto resulte fácil comprender que, aunque los cuentos son una buena forma de representar lo que está en nuestro entorno no siempre son los indicados para tratar ciertos temas, probablemente una narración de tipo cuento nunca le haga justicia a todo lo que tiene que ver con el erotismo o la historia entera del primer cabaret de Cuenca, pero eso no quiere decir que no podamos ver a esta realidad como a un cuento. Paola, al igual que Rapunzel, tenía un sueño ideal y nos demostró que con trabajo duro se puede volver realidad tal y como lo hizo Tiana en “La princesa y el sapo”. Pudimos ver que los curuchupas recriminan del mismo modo que Frollo lo hacía con Esmeralda (que en este caso representaría a las expresiones eróticas, como la creación del cabaret) a pesar de que en el fondo la deseaba sin control en “El jorobado de Notre Dame”. Fuimos testigos de que Adrián decidió lanzarse a enfrentar la apatía de la gente, tal y como el valiente capitán Jack Sparrow decidió aventarse directamente a la boca del Kraken en “Piratas del Caribe: el cofre de la muerte” y contamos con la guía de Silvia, nuestra hada madrina especializada en sexología que nos ayudó a entender mejor los conceptos que rodean al erotismo. La diferencia que nos separa de un cuento y la realidad es que los cuentos terminan con la felicidad eterna de sus protagonistas, mientras que la vida real no siempre está llena de felicidad, mucho menos continua; sin embargo, lo que podemos destacar es que aquellos que visiten el Burlesque y aprendan que el erotismo es una forma de ser y no tiene nada de malo sacarle provecho, vivirán llenos de placer por siempre.


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