top of page

No hay tiempo para la verdad

  • Foto del escritor: Doménica Cabrera
    Doménica Cabrera
  • 24 nov 2021
  • 4 min de lectura

Considero que para este punto nos hemos dado cuenta de que ya no tenemos tiempo para la verdad, parece que ya no tiene la misma importancia que solía tener hace varios años. Somos probablemente la generación a la que menos le preocupa o interesa conocer y comprobar la veracidad de las cosas, y no nos culpo, vivimos rodeados de mentiras desde que somos pequeños.

¿O es que ya se han olvidado de las mentiras que sus padres les decían para calmar sus berrinches o para alimentar sus ilusiones como la de recibir regalos en navidad de un ancianito que desciende por la chimenea?

A medida que crecemos las mentiras nos acompañan, les mentimos a nuestros padres sobre los lugares que frecuentamos o las personas con las que estamos, nuestras parejas nos mienten y quizás nosotros les devolvemos el gesto, pero ese no es el punto de este blog.

Como se habrán dado cuenta, el nombre de esta sección es “Periodismo Digital” y definitivamente no podemos hablar sobre este nuevo estilo de periodismo sin hablar sobre “Fake News”, pero ¿qué son las Fake news?

Bueno, si hacemos una búsqueda rápida en internet podemos encontrar varias definiciones de grandes pensadores de la Comunicación que ocuparan tecnicismos que ocupamos dentro de la academia y encontraremos otras definiciones más fáciles de comprender, proporcionadas por sitios como Wikipedia.

O podemos simplemente quedarnos con su traducción al español: noticias falsas, como su nombre lo indica, se trata de noticias que han sido sacadas de contexto o que poseen información inexacta o falsa, la mayoría de veces, esta información alterada apela mucho a nuestras emociones, esto porque su objetivo principal es ser viralizadas.

Y si hablamos de la viralización de fake news, debemos reconocer que todos hemos caído en la trampa al menos una vez, si no me creen basta con revisar el grupo de WhatsApp que comparten con su familia o sus muros personales en redes sociales, especialmente en Facebook.

Pero no se sientan mal, compartir noticias falsas no necesariamente los convierte en malas personas, como mencioné con anterioridad, esas “noticias” están diseñadas para apelar mucho a nuestras emociones y provocarnos la necesidad de compartirlas con las personas que nos importan, ya sea porque el enfoque que utilizan concuerda mucho con nuestra forma de pensar o porque queremos proteger a otros.

Sin embargo, en muchas ocasiones es común que la viralización de este tipo sea mal intencionado y con eso me refiero a que existe manipulación por parte de ciertos grupos de poder que buscan manipular o sesgar la opinión de grupos más vulnerables, en otras ocasiones se utiliza el sensacionalismo que estas “noticias” generan para crear cortinas de humo.

Las cortinas de humo, para aquellos que no lo sepan, son una serie de acontecimientos que se utilizan pretendiendo ocultar la realidad o desviar la atención de las personas; es común que sean empleadas en la política como estrategia de las relaciones públicas.

Retomando el tema de las fake news, un ejemplo con el que todos se sentirán familiarizados es la cantidad de información y “noticias” sobre productos o remedios milagrosos contra Covid-19 que circularon en redes sociales y grupos de chat durante la pandemia (en especial a inicios de la misma), las personas que compartían dicha información no querían dañar a otros, simplemente querían ayudar con lo que ellos pensaban podría combatir al virus.

Como ejemplo personal puedo destacar la siguiente noticia falsa:

Aproximadamente a finales de marzo y principios de abril de 2020 esta noticia empezó a circular por redes sociales, evidentemente el grupo de WhatsApp que comparto con mi familia no fue la excepción. Una mañana mi tía compartió ese enlace seguido de un texto muy extenso que contenía una cadena de oración (que además terminaba con la frase “reenvía esto a 10 de tus contactos para que Dios te libre del virus”).

Ignoremos la última frase y analicemos por qué esa nota era, en realidad, una noticia falsa. Para empezar, el sitio que la publicó es un medio de Venezuela (recalco esto porque para ese momento era un tanto complicado conseguir información internacional confiable).

Segundo, podemos apreciar que no existe un autor en la nota, simplemente se identifica como “AVN”; tercero, la información que transmite es muy escasa, simple y general, no hay muchos detalles o datos relevantes (propios de los artículos periodísticos).

Cuarto y más importante, cuando saltan todos los focos rojos que indican que hay algo sospechoso, la mejor forma de comprobar qué tan fiable es una noticia, es insertar la foto de la nota en el buscador de Google y revisar los resultados.

Al realizar esta pequeña búsqueda podemos comprobar que la foto no corresponde al momento al que se le atribuye, la foto en realidad le corresponde a una noticia de abril de 2016, pero ¿por qué esto es importante y por qué causó polémica en su momento?

Más allá del miedo que generó en las personas que leían la nota, fue importante aclarar que la noticia era falsa debido a que en ese momento de la pandemia existían muchos rumores sobre cómo estaban manejando la crisis el Ministerio de Salud Pública y el gobierno del país.

Se creía que se estaban ocultando las cifras reales de los afectados por Covid-19 y muchos familiares temían por cómo podrían honrar la memoria de sus seres queridos si sus cuerpos estaban siendo escondidos y/o aglomerados en fosas comunes.

Es por eso que medios oficiales y locales desmintieron y aclararon los rumores que empezaron a generarse a raíz de esa foto:

Lo peligroso de viralizar noticias falsas es que, a diferencia de tu pareja, no solo te dañan a ti, la desinformación puede crear mucho pánico social e incluso puede lograr la manipulación mental de múltiples grupos. Antes de compartir una notica en tus redes recuerda verificar las fuentes y buscar más información que corrobore los datos, y si tienes la oportunidad, educa a tus amigos y familiares para evitar que sigan compartiéndolas.


Comentarios


Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2020 por De la tinta al corazón. Creada con Wix.com

bottom of page